Hola Vitisina:
La ocratoxina A no es un problema asociado a los H.P.D., que se sepa por los todavía hoy escasos estudios parece estar más relacionado con el clima, las latitudes, los tratamientos fitosanitarios y los sistemas de vinificación, y en especial los métodos de clarificación que afectan finalmente en el proceso a su mayor o menor eliminación.
En esencia lo que se planteó en un principio y hasta hoy con la cuestión de los híbridos se circunscribe específicamente a la toxicidad de los diglucósidos fenólicos, en especial la forma diglucósida de los antocianos sintetizados por las variedades de vinífera americanas y en contraposición con sus formas monoglucósidas tal y como aparecen exclusivamente en las variedades europeas de vinífera.
Esta sustancia es todo el "meollo" del asunto.
La cuestión está en que alzamientos populares como el de Barrantes contra la prohibición de sus H.P.D., a modo de reivindicación al más puro estilo movimiento "Hippie-pro-marihuana", establece un aparente vacio ejecutivo consentido desde la propia legislación CEE de igual manera a como se venia dando ya anteriormente con la prohibición impuesta por El Estatuto de la Viña. Es como la vista gorda de un quebrantamiento en masa. Algo imparable, o por lo menos de transigencia asimilada.
Las cualidades exaltadas desde luego son de lo más intelectual en lo que a las tazas y flores se refieren. Y ojo que ya comenté que los intereses para su erradicación posiblemente fueran otros. El caso es que la pelota a rebotado y se ha dado la vuelta a la tortilla. Lo que hace unos años era un vino ácido y barato, pero con aceptable sabor ( característico además e inconfundible ), que se servía en tazas para olerlo lo menos posible, y que se estropeaba entre canto y canto de gallo, ahora dicen los entendidos que es lo propio para apreciar su morapio color tinta cardenalicia. Y para remate esas maravillosas orquestaciones florales que surgen a capricho, cuando terminas de beberlo, en el fondo de la taza con el arte y buen quehacer del experto maestro bebedor de estos caldos.
Y es que hay que reconocer que estas viñas aguantan lo que las eches.
Y esto lógicamente hay que defenderlo sea como sea y a toda costa. ¿No?
En fin, que respeto el tema y nuevamente pido disculpas por mis expresiones ( al igual que en otras ocasiones ) , pero es lo que pienso, lo que he vivido y también cierta alergia crónica que padezco al esnobismo.
Un saludo