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Versión completa: Influencia de la Luna en la Vid o en el Vino
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Saludos a todos Sonrisa

Desde hace tiempo que este tema se discute en este Foro como por ejemplo:
Curiosidad sobre el embotellado
INFORMACION SOBRE LA LUNA

Pero hoy ha llegado a mis ojos un artículo que quiero compartir para que opineis:

Enólogos Lunáticos - Jorge Alcalde

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Enólogos lunáticos

Usted se sienta a degustar una copa de vino español y, como pertenece a esa legión de enófilos contemporáneos nacida del auge de nuestros caldos, no duda en proceder al ritual más ortodoxo.
Conoce la denominación de origen, la bodega y la añada. Sabe algo de la procedencia de la uva y es capaz de olfatear y catar con prestancia. Ha elegido la correcta estructura de la copa y se atreve a identificar algunos tonos a simple vista sobre la manga blanca de su camisa veraniega. Está usted quedando estupendamente con sus invitados. Pero si de verdad quiere estar a la última, si lo que pretende es epatar definitivamente a su vecino, lo que tiene que hacer antes de descorchar la botella es mirar la fase de la Luna.

El boom de la industria del vino ha arrimado el mundo de la viticultura a todo tipo de fenómenos: artísticos, mediáticos, culinarios, deportivos, científicos, sanitarios, marquetinianos, culturales, literarios, arquitectónicos... Faltaban los paranormales. ¡Y ya están aquí!

Lean (espero que con estupefacción) esta sentencia:

La posición de la Luna influye en las mareas y en nuestro organismo. ¿Por qué no iba a hacerlo en partículas tan volátiles como las aromáticas? Yo nunca organizaría una cata sin tener en cuenta la fase de la Luna.

Lo dice, y se queda tan ancho, el bodeguero Sergi Ferrer-Salat, creador del centro divulgador de la cultura del vino Monvínic, en Barcelona.

Tal patada a los libros de ciencia de bachillerato viene supuestamente avalada por los trabajos de María Thun, agricultora alemana que cultiva y recolecta en función de las fases de la Luna siguiendo las instrucciones de un artefacto del ingenio humano llamado calendario biodinámico. En España, el viticultor Jesús Lázaro produce los vinos Kirios de Adrada (Ribera del Duero) bajo estas premisas biodinámicas y a entre 16 y 20 euros la botella.

Tomamos nota: ya vemos que es un bonito juego de mercadotecnia. Pero, por si alguno de los privilegiados consumidores de estos caldos tiene la tentación de dar un paso más allá del mero disfrute y creerse algo de lo de la Luna lunera, le recomiendo que instale en su vía retronasal lo que aquí les voy a contar.

Uno de los fetiches preferidos de la astrología es el de la influencia de la Luna sobre los seres humanos. Dicen los hacedores de horóscopos y otros mitólogos que si la influencia gravitacional de la Luna y el Sol es tan poderosa como para mover las aguas de los océanos y generar cíclicas mareas, ¿qué no va a poder hacer con nosotros, débiles y acomplejados seres formados en un 70 por ciento por agua salada?

Hay que reconocer que el argumento es poderoso. Pero no alberga un ápice de fundamento científico.

Los seres humanos han estudiado las mareas desde hace casi tanto tiempo como el que llevan estudiando los astros. Es evidente que cualquier civilización con una salida natural al mar está condenada a conocer las idas y venidas de las aguas, con toda la catarata de consecuencias naturales y sociales que de ellas se derivan. Una simple observación minuciosa y paciente del fenómeno permite a un humano perspicaz establecer algunas leyes de predicción del comportamiento del mar y crear tablas de mareas anuales como las puestas al servicio de la ciudadanía desde tiempos muy remotos.

Pero las leyes fundamentales del funcionamiento de las mareas no fueron descritas hasta que las desentrañó eficazmente Isaac Newton en sus Principia. Para el tema que nos ocupa es importante saber que la fuerza de marea afecta a todo lo que se apoya sobre la faz de la Tierra, no importa su composición acuosa. La diferencia entre el modo en que afecta a unos cuerpos y a otros es su masa. El peso de un objeto podría llegar a ser un 0,000035 por 100 menor cuando la Luna está sobre él que cuando el satélite se encuentra cerca del horizonte. Y en el transcurso del periodo de marea su vertical podría retorcerse aproximadamente 0,00001 grados. ¿Es esto mucho o poco?

La comparación con otros fenómenos deja en su lugar al efecto de marea. Nuestro peso puede variar un 1 por 100 durante una comida no demasiado copiosa, un 0,5 por 100 según nos encontremos en un lugar u otro de la superficie terrestre y un 0,03 por 100 si las condiciones de presión atmosférica varían como consecuencia de un cambio meteorológico. En todos los casos, la desviación es miles de veces mayor que la producida por la fuerza de las mareas, y aun así es absolutamente imperceptible. Si consideramos que la Luna ejerce una influencia real sobre los seres humanos a la hora de percibir los aromas de un buen vino, mucho antes deberíamos pensar que el caldo sabe de manera distinta según el peso del sumiller. Absténganse de servir vinos las personas entradas en carnes: su efecto gravitacional sobre la copa es miles de veces mayor que el que ejerce la Luna.

Seguro, sin embargo, que muchos de ustedes se están haciendo en este punto una pregunta importante. Si la influencia gravitacional del Sol y la Luna es tan pequeña, ¿por qué se producen las mareas, un fenómeno evidentemente poderoso que hace que la playa pueda decrecer o crecer varios metros a lo largo del día?

La diferencia está en el tamaño. A efectos de peso total, el tamaño no importa mucho. Pero a la hora de experimentar una variación del nivel del mar, una pequeña influencia gravitacional puede generar cambios radicales. Si cogemos una taza de té y la inclinamos un grado, el líquido podrá subir y bajar unos milímetros. Pero si hacemos lo mismo con todo el agua que alberga la Tierra, la subida y bajada es de varios metros. Sin embargo, no lo es por igual en todas partes: en el Mediterráneo las mareas son más suaves, mientras en el Atlántico las del orden de un metro, en el Canal de la Mancha de dos o tres... y en la bahía Fundy de Canadá pueden llegar a los 15.

La diferencia está en un fenómeno conocido como resonancia. Imaginemos que tenemos una bandeja llena de agua y la movemos para desplazar el líquido de lado a lado. El tiempo empleado por el agua para llegar de un extremo al otro depende, evidentemente, del tamaño de la bandeja, y podemos llamarlo periodo. Podemos mover la bandeja un par de veces con fuerza y es muy probable que el líquido no se derrame; pero si ejercemos un movimiento suave y rítmico, acompasando las idas y venidas al periodo de la bandeja, las fuerzas del movimiento del agua y las nuestras se irán sumando hasta lograr derramar el líquido. Algo similar ocurre cuando acompasamos nuestros impulsos con el vaivén del columpio para ganar cada vez más altura sin tener que aplicar cada vez más fuerza. Pues bien: a eso, en física, se le llama resonancia.

Por una sorprendente casualidad, el periodo de repetición de las fuerzas de marea (12,4 horas), que tiene que ver con los movimientos de rotación de la Tierra y la Luna, es terriblemente similar al periodo de resonancia de los océanos terrestres. De algún modo, la Luna hace con la Tierra lo mismo que nosotros con la bandeja: ejerce una sutil pero rítmica fuerza hasta lograr desbordar el agua. El Atlántico, por ejemplo, es un gigantesco plato de 4.000 metros de profundidad con un periodo de 12 horas tan similar al periodo de la influencia lunar que la resonancia es enorme. El Mediterráneo, sin embargo, está dividido en dos cuencas, y entre Sicilia y Túnez su profundidad es muy pequeña. El periodo de cada una de ellas es de 2 o 3 horas, muy poco como para generar resonancia con el efecto marea.

De modo que podríamos resumir diciendo que las mareas lunisolares no pueden afectar de manera alguna a los seres humanos (y mucho menos a una copa de vino); por varias razones: porque nuestro volumen de agua es muy pequeño, porque nos influyen más otras fuerzas y comportamientos más próximos y porque en nuestro cuerpo no existe órgano alguno que se mueva en periodos susceptibles de producir resonancia con la fuerza de marea.

Aunque le parezca mentira a los amantes de la viticultura biodinámica, la Luna puede ejercer un poderoso influjo sobre los mares y no intervenir para nada en nuestro cuerpo. Paradojas de una ciencia demasiado mal explicada en las aulas desde hace décadas: ¿una fuerza tan poderosa como para mover el mar, a nosotros no nos hace ni cosquillas? Si no les convence lo que les digo, prueben con otro ejemplo: la fuerza de gravedad es tan potente que mantiene unida a la Tierra y a la Luna , condena a los planetas a girar alrededor del Sol y puede provocar que dos galaxias colisionen; y sin embargo un bebé de dos meses la contrarresta sin esfuerzo cada vez que levanta una pelota de colores del suelo con su pequeña manita. ¡Qué cosas tiene Newton!


JORGE ALCALDE, director de QUO y autor de LAS MENTIRAS DE LO PARANORMAL.

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Pues ahí quedan esos datos... Sonrisa
La verdad que es una discusion que la he tenido muchisimas veces, y siempre digo lo que dijo un dia "Valentin" despues de argumentarlo:

Valentin escribió:Es decir como cientifico os digo: la Luna no influye ni en poda, ni en embotellado, ni en gaitas. Son supersticiones.

Y Valentin viene siendo "solo" un astrofisico, algo de idea debe tener del tema.
Evidentemente no todo lo que cuenta la biodinamica es falacia o fantasia, algunas de las premisas o postulados de dicha pseudociencia, albergan nociones de fisica, quimica o biologia aplicados a su vez a la ecologia, pero a poco que se profundice y con no muchos concimientos del medio, nos daremos cuenta que la prosa pasa a poesia y la poesia a magia, hiperlegitimadas por los primeros postulados ciertos a los que se aplica una logica peregrina y simplona a primera vista irrebatible, amen de entendible para propios y profanos por eso triunfa:

vease:

"Si la luna actua frente a las mareas, tambien lo hara con el vino"; ¡ala!!!

pues bien:

"Nueva York esta mas lejos que la luna, desde aqui se ve la luna pero no Nueva York"

Yo, tb se aplicar la logica, la luna esta ahi todos los dias, otra cosa es que se vea o no, el porque, es de dominio publico.
La ciencia, la tecnologia, y la tecnica, no es cuestion de creencia, si lo fue en su dia, recordais.... cuando la gente se "moria" en la hoguera, copernico-galileo VS Tolomeo, arbitro El Vaticano, bueno, Galileo se cago al final.

De todos modos, si el vino admite la basta fauna (en el buen sentido, yo entre ellos) que circunda su mundillo, como no le vamos ha hacer un huequecillo a los biodinamicos, en la variedad esta la riqueza.
Hola a todos:
No soy científico ni alternativo ni esotérico. Pero observo lo que pasa en mi alrededor. No sé si la luna afecta al vino (la presión atmosférica sí) porque seguramente me falta experiencia. Ahora, sí que afecta a la vid. Al principio no creía lo que me decía un viejo que me inició en su cultivo por lo que me puse a hacer observaciones en serio. Resultados:
1: aunque vivo a 850 msnm, la marea (y por lo tanto la luna) afecta el lloro en la poda. Mejor dicho: la viña llora más coincidiendo con el pleamar (o un poquito más tarde) en la costa correspondiente a mi longitud.
2: los sarmientos cortados en menguante-lunanueva tienen menos savia que los cortados en creciente. En consecuencia los cortados en menguante resisten más tiempo en los tejados y los cortados en creciente se reducen a polvo en poco tiempo.
Aquí, siempre se poda en menguante, pero no se si es para usar los sarmientos o porque hay menos pérdida de savia y reservas en esta época, lo que puede ser importante en zonas de sequia imprevisible.
Saludos
Martín
Buenas a todos,
Aqui dejo mi pequeña opinión y lo que me explicaron en su día. La tierra da vueltas alrededor del sol por que la masa del sol es mayor que la tierra, por ello es la tierra la que se mueve alrededor del sol. A su vez la luna y la tierra se ven atraidas entre ellas, por ello la luna está alrrededor de la tierra y todo lo que está en la tierra como nosotros, estamos influidos por la tierra. Al ser masas tan pequñas nos influye mas la tierra que la luna y por la distancia del sol que es mayor no notamos esa influencia. A su vez por ejemplo las masas de dos edificios altos y cercanos se sienten atraidos pero no se mueven porque la atracción de la tierra es mayor.
Con todo esto mi opinón es que a una masa tan enorme como es el mar o el oceano y por su estado líquido se ver influido pero en un líquido de una copa creo que no es tan posible por que siente la atracción de la tierra mas fuerte quela de la luna.
Por lo de los lloros, yo siempre he notado que lloran mas cuando empiezan el movimiento de savia, nunca me he puesto apensar en las podas con la luna, que no digo que no pueda ser.
Bueno ya os dejé buena plastada jeje.
saludos
Si usted encarama mas de seis lineas seguidas de disciplina tan ininteresante no le va a leer nadie
PLOTIS
Creo que eso de que dos edificios que están juntos no se mueven porque la atracción de la Tierra es mayor no es muy exacto,de hecho, la fuerza gravitatoria de la Tierra no afectaría en absoluto puesto que seria de componente estrictamente vertical hacia abajo y la de los edificios horizontal uno hacia el otro. La principal razón de que no se muevan es que la atracción mutua es despreciable frente al resto de fuerzas que actúan. Voy a hacer un cálculo aproximado para mostrarlo.
Si tuvieramos dos Empire Estates pegados uno al otro, la fuerza sería de Fg:6.7*10E-11*(3'65^2)E16/7240^2=0.17N=0.01kp
(un kp es la fuerza de un kg en la superficie terrestre).
Pero el caso es que la fuerza del viento, además de con lo alto que es ese edificio y la gran velocidad del viento a ciertas alturas, haría deformaciones mucho mayores. Bueno, eso, o un hombre empujándolo o una señora, o una persona mayor o incluso un niño, harían más fuerza que la de la gravedad.
Hay que tener también en cuenta que el campo gravitatorio es muy débil, desde el punto de vista matemático, dado que la constante es 6.7*10E-11, a diferencia de la gran fuerza del campo eléctrico, con una constante K=9*10E9.
Ah, también he calculado (aproximadamente) la supuestamente poderosísima fuerza sobre el vaso: F=6.7*10E-11*0.2*5.98*10E24/14.61E16=5.98E-4N=5.59E-5kp

Pero lo más interesante es que todo esto no es más que algo psicológico. Porque , en el fondo, si, como hemos visto, un edificio al lado afecta más que la Luna, ¿Por qué la Luna parece tan importante?
Me da en la nariz que la gente, como siempre, asocia está acción a una fuerza más especial y más mágica que la gravitatoria, pero cuando una mente racional le pregunta: ¿Qué diantres haces mirando la Luna mientras descorchas el vino?, el otro le dice algo de la fuerza gravitatoria para que se calle y le deje seguir vendiendo vino a más precio del normal.

Pénsandolo detenidamente, la mentira es la mayor industria del mundo. Tarots, pastillas que te aumentan el pene, pulseras con hologramas que aumentan el equilibrio, éscaneres de rayos X para desnudar a la gente para el móvil...
Habría que encerrarlos a todos en un continente para que se hicieran de oro y así poder disponer de su liquidez en cualquier momento. Ahora para la crisis no habría venido mal..
Como dfije en mi mensaje anterior, solo observo, no soy científico, alternativo ni esotérico. Añado, tampoco no soy lunático.
Para seudoagustín (espero que leas estas más de 6 líneas opinablemente ininteresantes) y farsante. No se si las siguientes observaciones tienen algún tipo de relación ni si si fuera así serían de causa-efecto.
1. El año tiene más o menos 365 días.
2. Tiene cuatro estaciones de más o menos igual duración.
3. El ciclo lunar tiene unos 28 días.
4. Trece meses lunares es igual a un año (13X28=364).
5. Algunas cosas llamativas (aparte del lloro de las vides) parecen ajustarse a los ritmos lunares - las mareas, las mareas excepcionales de los solsticios y los equinocios, las menstuaciones humanas ...
No puedo creer que las observaciones empíricas de miles de generaciones pasadas no tengan nada de verdad.
Saludos
Martín
martín, el problema de sólo obserbar es que a veces se pueden establecer relaciones causales entre fenómenos totalmente independientes.
Has dicho que un año tiene más o menos 365 días. En efecto, tiene 365'25, debido, como sabes, al año bisiesto.
Lo de las cuatro estaciones, te parezca o no, es algo relativo, porque la definición es periodos del año en que las condiciones climáticas se mantienen, en una determinada región, dentro de un cierto rango; hay quien opina que debido al cambio climático están desapareciendo la primavera y el otoño. En el fondo, al clasificar a las personas según razas ocurre lo mismo, si las clasificamos en blancos, negros y chinos, ¿Dónde metemos a los mulatos, y a los eurochinos, y a los iberoamericanos...?

Además, establecer relaciones numéricas entre sucesos es algo demasiado sencillo:
El perimetro de la base de la piramide de Keops es 931m,su altura es 148m, en codos es igual a 366, en numero de días del año bisiesto. El perimetro entre el ancho de una de las piedras da 365, y el mismo perímetro dividido por el doble de la altura da 3'14, el numero pi.
Ahora con las cosas de mi casa:
El ancho de la mesa sobre la que escribo mide 149cm, la mil millonésima parte de la distancia entre la Tierra y el Sol. La altura hasta el suelo de la estantería de mis CDs dividida por su ancho es 176/56=3'14, el numero pi. El largo de la misma es 19cm, el número de años del ciclo lunar griego. Las alturas hasta mi ventana y la estantería(las mismas que las de mis mejores amigos) dan 190x2+176x2=732, que es la fecha de la victoria de Poitiers. El ancho y largo del móvil que tengo son 3'10cm y 8'8cm.
Si sustituimos los numeros enteros por la letra alfabetica correspondiente tendremos C10H8, que es la formula quimica de la naftalina.

Pero lo cierto es que al igual que la base exacta de la piramide dividido por el doble de la altura exacta de la piramide da 3'1417245, que no es el número pi, trece meses lunares por un año dan 13x28=364, que no son ni 365, ni 366, ni 365'25.

Por otro lado, lo que has dicho de la relación causa-efecto es algo muy importante.
Por ejemplo, sucede con frecuencia que parece existir una relación lineal entre dos variables que realmente están ligadas a un tercer factor, como es el gasto en zapatos y en libros a través de la renta familiar. ¿Acaso si "obserbamos" una relación lineal entre el número de cigüeñas en distintas regiones y el número de nacimientos de niños en las mismas, procede concluir que son la cigüeñas las que traen esos niños? ¿No estarán relacionadas ambas variables a través del tamaño de la región?

Eso no quiere decir que las observaciones empíricas no sean importantes, ni mucho menos, pero hay que tener cuidado a la hora de establecer relaciones causales

Por no hablar del efecto placebo. Es fácil decirle a un comensal que el vino estará buenísimo debido a que la posición de la Luna es ideal. ¿A quién no le ha ocurrido alguna vez que estaba comiendo cualquier cosa, una sopa por ejemplo, y ver que hay una mosca en ella o cualquier otra cosa que no forma parte de la receta, y que es cuando se da cuenta de ello y no antes cuando le da un asco horroroso la misma sopa?

Concluyendo ya y ciñéndome al tema, estoy seguro de que si se hiciera un estudio estadístico serio sobre si existe relación lineal entre la calidad del vino y la posición de la Luna en el momento de probarlo, la conclusión sería que no la hay.
Hola:
Estoy de acuerdo con todo lo que dices, Farsante. Nunca pretendía hablar de la influencia de la luna en la calidad o apreciación del vino. Solo hablaba de su influencia en la vid (parte del enunciado del tema) basándome en mis propias observaciones y lo que tradicionalmente se dice en mi zona.
Claro, quizás no sea la luna en si que influye directamente en los ciclos de crecimiento, de lloro, germinación etc. Puede ser que sea la luna sólo un factor, aunque el más visible, entre varios que juntos producen mareas y/u otros ciclos que a su vez influyen en las plantas. Pero relación hay: me parece demasiado para ser mera coincidencia.
El vino es otra cosa.
Saludos
Martín
Buenos días,

Curioso tema que me he encontrado para ayudar a matar las horas muertas de la destilación y las malolácticas!

Quiero exponer varios comentarios referentes a este tema. Veamos:

- Cuando elaboras vino y mantienes un ritmo de cata, de ese vino, de 1 vez por semana te vas dando cuenta de que hay algo que influye en el perfil aromático del vino.
Hablo de un vino cerrado en depósito Inox de 2.000 litros. No sería curioso que a medida que avanza en el tiempo el vino aumente su intensidad aromática y aparezcan nuevos aromas. Lo que sí es curioso es que de un día para otro, el mismo vino, no tenga ni la mitad de aromas que días atrás, y días después los recupere.
Esto es una experiencia mía y me pasa con todos los vinos que hago. Hay determinados días/fechas/epocas/situaciones (no he averiguado lo qué) que los vinos se "apagan" porque sí.

Dándole algunas vueltas al coco, puedo intuír lo siguiente:
Un vino tiene las tres fases fundamentales a) Líquido (agua, alcoholes, ácidos, etc) b) Gas (aromas: alcoholes, ácidos, ésteres, éteres, etc) c) "sólida" (Tartratos, taninos, proteinas, minerales, metales, etc)
Bien, si esta situación la llevamos a la teoría de líquidos (punto triple del agua) y gases ideales (Volumen, presión, temperatura), tengo mi explicación a mi fenómeno.
Digamos que el vino de una copa en reposo mantiene un cierto equilibrio de fases. Si nosotros influimos de algún modo sobre este equilibrio, lo variaremos.
Por ejemplo, si bajamos la temperatura del vino hasta 0ºC tendremos que el vino (a menos que esté tratado) empezará a precipitar su parte sólida ,cristalización, la cual ya es "sólida" en el vino pero que al disminuir la temperatura aceleramos su caída.
El efecto contrario, sobre la fase de gases, es que hay menor desprendimiento de gases, es decir, de aromas.


Hasta aquí es todo lógico, y por todos sabido. Ahora, qué pasa si repetimos el experimento pero modificando otra variable? Presión.
Según la ley de gases ideales, si mantienes constante la cantidad de vino (Aroma) y la temperatura, un aumento de presión conlleva un descenso del volumen del gas. Por lo tanto, la percepción aromática será más complicada, pues la cantidad de compuesto aromático que llega a las células receptoras de nuestra nariz es menor.
Añadiendo un hilo más del que tirar en este comentario, habría que estudiarse de cabo a rabo toda la investigación del Dr.Cacho sobre la composición aromática de los vinos y cómo estos aromas interaccionan entre ellos y cómo lo hacen según el contenido alcohólico.

- Segundo comentario, que enlaza con el anterior:

Si mantengo la premisa anterior y además añado el efecto de presión atmosférica, creo que no es de ilusos pensar que el efecto de la presión sobre el perfil sensorial del vino es notorio.
"A mayor presión atmosférica, menor volumen de aromas, menor intensidad aromática."

- Tercer comentario, que enlaza a los dos anteriores:
Si la Luna tiene un efecto sobre grandes masas de líquidos, mares, estos lo tienen sobre masas de aires.
Por lo tanto, las masas de aires están influidas por la Luna, y estas influyen sobre la presión atmosférica de nuestro vino.


Es decir, para mi sí que puede tener algún efecto la proximidad de la Luna y los equilibrios de gravedad entre esta y la Tierra. Amen de que hay mil factores más que influyen, pero este es el gran paradigma de la enología, que cualquier variable que toques puede estar afectando al vino y su comportamiento, pero jamás lo sabrás con certeza absoluta, porque el modificar una variable casi siempre implica modificar otra u otras.


- Dicho esto, si en mi copa de vino de todos los días influye la Luna, sobre mis cepas, posiblemente influyan de algún modo. Ahora bien, posiblemente no sea visible ese efecto, y lo más probable es que ese efecto de la Luna sobre la cepa jamás se transmita al vino... y más, cuando 1 semana antes de vendimia puedes tener un ataque de botritys!
Creo que se debería de hacer un listado de variables que podrían influenciar en el vino. Y una vez hecha, dotarlas de importancia. Pues al fin y al cabo, el vino son millones de compuestos que interaccionan todos entre sí, cada compuesto proveniente de su reacción, sus reactivos y sus catalizadores... Vamos, que es una fiesta, en la que posiblemente haya un "feo" que dentro del grupo no destaque, pero por si sólo sí lo haría.



- Y para rematar, y como argumento para mi concluyente y que apoya mi hipótesis, lanzo una pregunta... Alguien se ha preguntado porqué los termómetros están sellados al vacío?
Será por la influencia de la presión? Y por consiguiente, de mareas, altitud, ¿lunas?




Saludos,
In Vino Veritas...
Hola a todos

aprovecho que habeis retomado el hilo para agradecer a Nanu el enlace que le había pedido aunque no sea ni un estudio ni, como el bien predijo, me vaya a convencer de nada. De todas formas es un buen tratado sobre la luna en la agricultura y se lo he de pasar a algún amigo que les interesa el asunto.

Wisoncete, pensado de ese modo claro que influye la luna en el vino, y si quieres hasta en la vid, pero no lo hace directamente si no a través de la meteorología, que la meteorología influya en el cultivo de la vid y en el vino no es ningún misterio. También influye la altitud, la latitud, el sol, la orografía etc.

Me tomé la molestia de calcular la variación de volumen para diferentes situaciones atmosféricas si consideraramos los aromas del vino un gas ideal y el resultado fue de un volúmen 6,8 por ciento menor en una situación anticiclónica (1030 hPa) que para una de bajas presiones (960).

De todas formas la ley de gases ideales creo que para nada es aplicable en este caso y por otra parte la intensidad aromática dependerá más bien de la concentración de partículas con olor y no del volúmen de gas. Hay otros parámetros como la humedad ambiental y la temperatura que seguro que influyen bastante más en la cualidades organolépticas del vino.

Pero volviendo atrás otra vez, si el planteamiento es que la luna influye en la meteorología, y esta a su vez sobre el viñedo y el vino, yo también digo que si. Si creemos que por aplicar determinadas técnicas en según que fase lunar para influir sobre el cultivo (a través de la meteorología?) mi respuesta es rotundamente no.

Una pregunta, conoceis alguna bodega que realice estas prácticas simplemente porque son eficaces y que no lo publicite?

Un saludo

pd: Por cierto, me encanta la aportación de farsante, sobre todo en el mensaje nº 9
Hola
Lo primero, euquesei, no es que te quiera convencer, yo solo te digo que influye, no te digo ni mucho ni poco, te digo que influye. Pero cada cual es libre.

Toma un estudio, pero no es de viña, pero es de agricultura (y hay muchos por la red si buscas bien)

Efecto de las fases lunares sobre la incidencia de insectos y co mponentes de rendimiento en el cultivo de frijol ( Vigna unguiculata (L.) Walp)

Y conozco unas cuantas bodegas que lo usan pero no lo dicen para que no piensen mal de ellos, (evidentemente puedes pensar que me lo estoy inventando) porque en funcióm de donde esta situado tu mercado, tus distribuidores pueden pasar de intentar vender tu vino a pasar de ti por extravagante, loco o como lo quieras llamar, siendo el mismo vino y aunque le guste, porque como bien sabeis, solo hace falta pensar un poco mal de alguien para que en la cata el vino te resulte diferente y según que diversidad aprecie el catador, como sea negativa siendo vino caros un pequeño matiz puede dar al traste tus expectativas, y hoy en día el mercado no está fácil.

Un saludo

Motivo de la edición: había un problema con el enlace que se ha arreglado.
La influencia de la luna es fundamental y está comprobada científicamente. Las hojas de la vid, tienen clorofila y son altamente sensibles a ciertos rayos del haz de luz solar. Como la Luna refleja luz del sol, las hace activar. Las plantas tienen también fases activas y savia ascendente. Con Luna llena, se puede caminar por el campo sin linterna, y las hojas que son más sensibles que nosotros, no hacen el reposo de falta de luz. Es decir, la bajada de actividad nocturna.
La madera para guardar se corta en luna menguante; porque tiene menos savia; es decir menos humedad y no se pudre.
Lo que sucede con la poda de la vid, es que ya se hace en periodo de reposo. Pero es por la temperatura, no por fase lunar; y entonces ya no tiene importancia.
El vino, al ser materia viva, y contener bacterias y animales tan básicos, pueden tener foto sensibilidad, u otros comportamientos. Claro que si.